Una tarde-noche para el recuerdo ante un variopinto público donde se mezclaron varias generaciones (entre el brilli-brilli y las canas) para disfrutar de un viaje al pasado lleno de cierta nostalgia moderner. Se salva porque se mantienen las medias negras y el pantalón azul, tras las absolutamente lamentables equipaciones de Brasil 2014. La segunda equipación es una de esas camisetas que de cerca parece de un color, y de lejos de otro.